La pintura rupestre conocida como "La mujer de Bicorp" fue descubierta en 1921 en la cueva de la araña, en la sierra levantina de Caroig.
Datada en finales del paleolítico, muestra de manera inequívoca la primera composición temática de la historia de los trabajos en altura.
Hace ocho mil años, las recolectoras de miel accedían a los panales situados a más de cincuenta metros, a través de unos precarios andamios construidos con lianas trenzadas.


